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Dos pasos adelante, uno hacia atrás para Cocomopoca en el Alto Atrato

La minería artesanal tiene una larga práctica ancestral en el Alto Atrato. En la actualidad las comunidades negras de la zona enfrentan las consecuencias de la minería no autorizada y las amenazas de las empresas mineras multinacionales.

Tras once años de lucha, en el 2011 el Consejo Comunitario Mayor de la Organización Popular Campesina del Alto Atrato – Cocomopoca, obtuvo su título colectivo, garantizado por la ley 70 del 1993. No obstante, cuando se produjo la entrega del título colectivo de las 73.000 hectáreas a Cocomopoca, el Estado ya había concesionado más de dos tercios del territorio a empresas mineras multinacionales. Esto se realizó sin haber llevado a cabo la consulta previa avalada por ley con la población. El título colectivo fue una victoria para Cocomopoca pero a la organización le ha tocado seguir su lucha. El conflicto armado ha generado olas de personas desplazadas forzosamente de su territorio, con el resultado del abandono total de 11 de las 46 comunidades de Cocomopoca.

Fue en 2007 y 2008 cuando el gobierno expidió los títulos mineros a las empresas multinacionales cuando hubo más desplazamientos y la conclusión lógica es que podría haber sido algo de alianzas entre los actores armados y las empresas, dice Américo Mosquera, representante legal de Cocomopoca.

Dos años después de haber obtenido su título colectivo Cocomopoca inició el proceso de restitución de sus derechos territoriales.

Durante la caracterización del territorio que hace parte del proceso de restitución de tierras se recopila la mayor cantidad de información sobre las afectaciones territoriales

Durante la caracterización del territorio que hace parte del proceso de restitución de tierras se recopila la mayor cantidad de información sobre las afectaciones territoriales.

“La esperanza es que solucione, no completamente, pero al menos en parte, los problemas de despojo y abandono de la tierra”, dice Mosquera y precisa que la demanda se entregó al Juez de Tierras en Quibdó en diciembre de 2014. A la espera de la sentencia de restitución se han dado algunos pasos importantes para la protección del territorio. En junio del año pasado el Juez de Tierras de Quibdó dictó medidas cautelares a favor de Cocomopoca, ordenando, entre otras cosas, a las autoridades competentes investigar la situación de minería no autorizada en el territorio. Las medidas cautelares también fueron sólo una victoria parcial para Cocomopoca.

Hubiéramos querido algo más profundo, dice Mosquera, con el mismo alcance que los indígenas en Alto Andágueda quienes recibieron medidas cautelares, las cuales cancelaron los títulos mineros de las multinacionales.

Otro avance se dio en enero del presente año cuando el Tribunal Administrativo de Cundinamarca admitió la acción de tutela interpuesta por Cocomopoca y otras organizaciones chocoanas. Las organizaciones demandaron a 26 entidades del Estado por no actuar frente a los desastres ambientales que afectan al río Atrato y a las comunidades ribereñas. Por esta razón las organizaciones exigen entre otras medidas, la suspensión temporal de los contratos de concesión minera, de los trámites de nuevas solicitudes y de posibles licitaciones para la entrega de bloques o áreas estratégicas mineras, hasta tanto no se adopten las medidas sustanciales que permitan la superación de la crisis socio-ambiental que enfrentan las poblaciones ribereñas.

El rio Andagueda es uno de los ríos afectados por la minería en el Chocó

El río Andágueda es uno de los ríos afectados por la minería en el Chocó.

Cocomopoca no está sola en la lucha por los derechos territoriales. Mosquera participó en una conferencia en Sudáfrica en febrero donde se trataron propuestas frente a la minería desde la sociedad civil. Trajo consigo un mensaje para el Chocó:

Los problemas de la minería de gran escala no sólo es un problema en el nivel regional o nacional sino global. Hay resistencia en todas partes del mundo.

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